El Tabernáculo y Jesús

En el Antiguo Testamento, después de salir del cautiverio en Egipto, Dios guió al pueblo de Israel al Monte Sinaí. Alli, Dios les presentó la posibilidad de comunión con Él por los medios que Él les presentó.

Les dió Su Ley que guiaba la conducta para expresar un corazón de compromiso con Él por la obediencia que daba expresión a la fe y el compromiso.

Con el Tabernáculo, les dió un lugar, visible y con elementos importantes para facilitar comunión con Dios. Los diferentes elementos dan a entender lo que es necesario para un pueblo pecador pueda tener perdón y comunión con el Dios de pureza, rectitud, amor, y miseridordia. 

Dios se hizo presente con Su pueblo y proveyó los medios para tener comunión con Él. Los elementos físicos del Tabernáculo, el altar, el lavacro, la mesa de los panes, el altar de incienso, el candelabro, y el arca del pacto con el propiciatorio proveían una enseñanza visible. Cada elemento encuentra el significado más ámplio en relación con el Señor Jesús, Su sacrificio por el pecado y Su ministerio. 

Al prestar atención al Tabernáculo, uno puede apreciar más la obra de Jesús, Emanuél – Dios con nosotros.